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Tips, consejos y hábitos

Más información sobre el déficit de hierro

Aquí tienes diversos documentos y materiales sobre la deficiencia de hierro de los que puedes extraer mucha más información. Descárgalos en PDF haciendo click en la imagen correspondiente.


Consejos

Alimentación y déficit de hierro

Si experimentas cansancio o agotamiento, podrías sufrir déficit de hierro. Cambiar la dieta e incluir en ella alimentos ricos en hierro, es una manera sencilla de aumentar tus niveles y combatir así los síntomas del déficit de hierro.

Algunos aspectos que debes tener en cuenta:

  • Dependiendo de si los alimentos son de origen vegetal o animal, nuestro cuerpo absorberá mejor o peor el hierro. El organismo asimila mejor el hierro hemo, que se encuentra en productos cárnicos. El hierro no hemo es el que está presente en alimentos de origen vegetal y es absorbido peor por el organismo, ya que su absorción también depende de otros componentes de la alimentación.

  • Igual que existen alimentos ricos en hierro, existen alimentos que favorecen la absorción del hierro como la carne roja o los ricos en vitamina C.

  • Por el contrario, otros alimentos inhiben la absorción del hierro en el organismo como los lácteos o el café.

  • Es aconsejable combinar fuentes de hierro hemo y no hemo en la misma comida.

  • Es posible que nunca hayas necesitado hierro porque tu dieta cubría todas tus necesidades de este nutriente, pero puede que tus circunstancias hayan cambiado y tu ingesta de hierro en la actualidad no sea suficiente y tengas falta de hierro. Algunas circunstancias en la que suele ser necesario aumentar el consumo es durante el embarazo o tras someterse a una intervención quirúrgica.

  • Ante la falta de hierro en el embarazo, es necesario confirmar con el médico qué alimentos ricos en hierro puede tomar, ya que es posible que algunos no estén recomendados durante el embarazo como por ejemplo algunos tipos de pescado o el hígado.

  • Si padeces alergias o algún tipo de restricción alimentaria o recientemente te has sometido a una operación gástrica, te recomendamos consultar con tu médico de qué manera puedes aumentar tus niveles de hierro.

  • Las mujeres, debido a la menstruación, requieren más hierro que los hombres.

  • Durante la adolescencia se necesita aumentar el consumo de alimentos ricos en hierro para compensar el crecimiento propio de esta etapa.

A continuación te presentamos unas tablas con las principales fuentes de hierro, así como los alimentos que favorecen o inhiben su absorción.


FUENTES DE HIERRO (ANIMALES) FUENTES DE HIERRO (VEGETALES)
Ostras Productos de soja
Almejas Lentejas
Carne roja (p. ej., ternera) Alubias
Hígado Tofu
Menudillos de pavo o pollo Espinacas
Pescado Melaza
Pan integral
Guisantes
Fruta deshidratada (p. ej., albaricoques secos, ciruelas pasas y uvas pasas)
Cereales y granos enriquecidos con hierro (consulte el envase para conocer los detalles del contenido en hierro)


ALIMENTOS QUE AYUDAN A LA ABSORCIÓN DEL HIERRO ALIMENTOS QUE INHIBEN LA ABSORCIÓN DEL HIERRO
Carne/fuentes de hierro hemo Té e infusiones (en general)
Vitamina C (o. ej. citricos) Café
Leche
Productos lácteos

Si quieres más información sobre el déficit de hierro, visita www.deficienciadehierro.es.

Acude a tu médico y confirma si padeces déficit de hierro

Si últimamente has estado fatigado/a y has sufrido algunos de los síntomas que se corresponden con el déficit de hierro, es recomendable que acudas a tu médico. Una vez en la consulta, tu médico te hará algunas preguntas para descubrir si los síntomas que padeces están causados por la falta de hierro en el organismo.

Puedes preparar tu visita analizando lo que te pasa y así aportar la máxima información posible. Del mismo modo sería interesante que preparases todas las preguntas que te surjan respecto a la falta de hierro.

Algunas de las cuestiones que puedes tratar con tu médico:

  • ¿Desde cuándo sientes fatiga o cansancio? ¿Empeora cuando haces deporte?

  • ¿Este agotamiento afecta a tu vida diaria?

  • ¿Aparecieron los síntomas tras algún acontecimiento concreto?

  • ¿Qué otros síntomas padeces? Intenta aportar la fecha de aparición, intensidad y si existen factores que los empeora.

  • Existen algunos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de tener déficit de hierro como el embarazo, celiaquía, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad del corazón, nefropatía, cáncer o haberse sometido a una intervención quirúrgica o de cirugía de la obesidad también llamada cirugía bariátrica. ¿Es tu caso?

  • ¿Sigues algún tratamiento médico?

  • ¿Eres fumador/a? ¿Qué cantidad de alcohol consumes en tu día a día? ¿Haces ejercicio?

  • ¿Estás visitando a otro especialista? ¿Has estado hospitalizado/a recientemente?

Con toda la información que proporciones a tu médico y un análisis de los síntomas, es posible que el médico te dé algunas recomendaciones y haga un seguimiento. Si lo considera necesario, es posible que quiera completar tu caso realizando un análisis de sangre con el que podrá confirmar si padeces déficit de hierro.