Déficit de hierro y anemia en enfermedades gastrointestinales La anemia es una complicación muy frecuente en los pacientes con enfermedades digestivas, especialmente en los pacientes ingresados. En este contexto, la hemorragia digestiva, cuya consecuencia clínica más inmediata es la anemia, representa uno de los grupos de diagnóstico más frecuentes. Además, la anemia puede formar parte del cuadro clínico de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), pancreatitis grave, tumores digestivos, hepatitis vírica, cirrosis hepática, y otros trastornos digestivos. Aunque las causas potenciales de la anemia son múltiples, el déficit de hierro es la más prevalente, como consecuencia de la malabsorción, las restricciones dietéticas, las pérdidas menstruales en mujeres fértiles y la hemorragia crónica; esta última, principalmente, por lesiones gastrointestinales que son más prevalentes en hombres adultos y personas mayores de 65 años.
Se calcula que alrededor de dos tercios de los pacientes con anemia por déficit de hierro presentan lesiones digestivas como la enfermedad celíaca, las EII o el cáncer digestivo.
Comparada con otras complicaciones, la anemia ha recibido históricamente una escasa atención por parte de los gastroenterólogos. Además, la falta de estrategias terapéuticas adecuadas ha conllevado un aumento de la morbilidad asociada a esta entidad y a un empeoramiento de la calidad de vida de estos pacientes. Todo esto puede traducirse en un aumento de los requerimientos transfusionales, de la necesidad de ingreso para su tratamiento y de la prolongación de su estancia hospitalaria. Sin embargo, en la última década, la anemia por déficit de hierro asociada a enfermedades digestivas ha ido adquiriendo importancia en función de las evidencias científicas y los avances en el conocimiento de los mecanismos productores de la enfermedad, así como al descubrimiento de nuevas terapias.

Referencias

  1. Mearin F, et al. Prevalencia y características de la anemia y ferropenia en pacientes hospitalizados por enfermedades digestivas en España. Gastroenterol Hepatol. 2013;36(8):499-507
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