Síntomas de la anemia ferropénica

Publicado el 10/07/2018
Síntomas de la anemia ferropénica

Cuando nos falta hierro, con frecuencia se produce anemia. Hablamos de anemia cuando el nivel de glóbulos rojos en nuestro organismo es bajo. Para entenderlo mejor empezaremos desde el principio.

Cuando respiramos, al inhalar el oxígeno, este no se queda en nuestros pulmones, sino que se reparte por todo nuestro cuerpo. Viaja al cerebro y a todos los órganos y tejidos de nuestro organismo. El oxígeno es fundamental para que todo funcione correctamente.

El medio de transporte del oxígeno es la hemoglobina. En todos los glóbulos rojos hay una proteína llamada hemoglobina que se une al oxígeno y lo transporta a través del torrente sanguíneo hacia todas las zonas de nuestro cuerpo. Y uno de los componentes de la hemoglobina es el hierro. Por eso es tan importante. Si no tenemos hierro, la hemoglobina baja y por lo tanto el oxígeno no puede ser transportado correctamente y es entonces cuando empezamos a tener síntoma y encontrarnos mal.

¿Cómo nos afecta la anemia ferropénica?

Inicialmente, la anemia por deficiencia de hierro o anemia ferropénica puede ser tan leve que pase desapercibida. Pero a medida que el hierro baja y la anemia empeora, los síntomas se intensifican y empezamos a notarlos. Los síntomas pueden variar de leves a severos según cada organismo, según el grado de la deficiencia y según el tiempo de la enfermedad.

Mujer apoyada en una ventana

Estos son los síntomas más comunes:

  • Fatiga, cansancio, debilidad
  • Palidez
  • Mareos o aturdimiento
  • Falta de concentración
  • Dolor de cabeza
  • Irritabilidad
  • Dificultad respiratoria
  • Úlceras y sequedad de boca a veces incluso inflamación o dolor en la lengua
  • Grietas en la comisura de los labios
  • Caída del cabello
  • Uñas quebradizas
  • Intolerancia al frío. Manos y pies fríos.
  • Un hormigueo incómodo en las piernas (Síndrome de las piernas inquietas)

¿Qué debemos hacer si notamos algunos de estos síntomas?

La anemia ferropénica no es algo que uno mismo pueda diagnosticar o tratar. Así que es muy importante acudir a al médico para obtener un diagnóstico y establecer un tratamiento correcto. Nunca se deben tomar suplementos de hierro si un médico no lo ha pautado antes. El exceso de hierro en el organismo puede ser peligroso, dañar el hígado y causar otras complicaciones.

Si se tiene sospecha o tendencia a padecer anemia ferropénica se puede hacer una dieta rica en hierro. En problemas como la anemia es muy importante tener presente que una alimentación variada y equilibrada puede mejorar e incluso revertir  la situación sin necesidad de un tratamiento farmacológico.

Referencias:

Laura Marín
Unidad Enfermedad Inflamatoria Intestinal
Hospital U. Germans Trias i Pujol
Enfermera referente y Coordinadora de Ensayos Clínicos
http://missbowel.com/
@missbowel2

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