Vifor Pharma lleva “El traje de la Vejez” al Congreso Nacional de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria

Publicado el 8/01/2019
Vifor Pharma lleva “El traje de la Vejez” al Congreso Nacional de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria

Según comenta Marta Checa, geriatra del Hospital de Getafe, “a veces, la vorágine de las consultas y las limitaciones de tiempo hacen que no los tratemos con la paciencia que necesitan”. Por ejemplo, para sacar sus medicamentos del bolso, una mujer anciana puede tardar varios minutos, algo que no todos los profesionales son capaces de tolerar.

El traje consta de unas calzas que disminuyen la sensibilidad y la propiocepción con el suelo de manera que no tenemos percepción de dónde está el bordillo o de dónde estamos pisando; también dispone de lastres en tobillos y muñecas, que limitan la movilidad articular y consiguen una sensación de fatiga y cansancio”, y prótesis en rodillas y codos que simulan la artrosis limitando la movilidad articular para subir o bajar escaleras.

Además el traje también lleva un chaleco de 15 kilos que produce una sensación de cansancio común en el mayor, “ese ‘no me apetece bajar a la calle o recorrer 100 metros andando’ porque se cansan”. Como añadido, el peso hace que cambie el patrón postural aumentando la cifosis, “esa chepa que tienen los mayores porque pesa y al andar tendemos a cambiar el centro de gravedad”. Por último, este ‘traje de la vejez’ lleva unos cascos que hacen disminuir la audición y unas gafas que imitan cataratas “u otras enfermedades comunes como la retinopatía diabética o el glaucoma”.

La importancia de cuidarse

Llevar unos hábitos de vida saludables y hacer ejercicio físico es fundamental en cualquier edad, “nunca es tarde. En el Hospital de Getafe han comprobado que, a través del ejercicio físico, con tres horas y media a la semana, mejoran uno o dos puntos en escalas funcionales, que se traduciría en pasar de no poder hacer ciertas actividades solos, como salir a comprar, a realizar muchas acciones de forma autónoma.
La geriatra considera muy importante que el farmacéutico hospitalario tome conciencia de las sensaciones de los mayores, ya que les ayuda a ser más conscientes de los efectos secundarios de algunos medicamentos o interacciones entre ellos, como por ejemplo, la disminución de masa muscular.

La búsqueda de independencia

A la persona mayor no le importa si tiene el colesterol más o menos alto, pero sí el poder salir a la calle o no, porque es lo que le da independencia. La escasez de personas mayores en los ensayos clínicos también es preocupante: un fármaco muy bueno y eficaz en una persona más joven, en un anciano puede ser contraproducente.
Marta Checa lleva más de dos años con este proyecto, que ha tenido una gran exposición mediática. Pero lo realmente importante es que aquellos que atienden a las personas mayores, a los crónicos polimedicados, comprueben en su propia piel con quién están tratando.

TwitterFacebookWhatsAppLinkedInEmail
Anterior
Te podría interesar: